ÁRBOL

Para alguien que alguna vez leyó estas palabras:
Era un árbol sin nombre que en las noches, no en todas las noches, sino algunas, se volvía casi fosforescente como un tic vegetal de su alegría. Pero las lechuzas y los murciélagos y los mochuelos y los búhos, quedaban tan perplejos que se desvanecían. Y sin embargo, ello era así porque aquél árbol albergaba un sentimiento en cada hoja y la fosforescencia apenas era el pavoneo de su corazón.
En una noche de tormenta un rayo se abrigó en su copa, pero ésta no apagó sus luces y el rayo se hizo nada. Hay que considerar que en cada amanecer el árbol se apagaba, es decir, se dormía. A veces, despertaba lleno de pajaritos pero, no era lo mismo.
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Jhennsy -
barinka -